Movilh: “La Corte Suprema es un dique para los derechos humanos”

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El Movilh reaccionó al fallo que negó un recurso de protección contra tres dirigentes de la UDI. “Este fallo es un argumento a favor en las demandas internacionales contra el Estado y el paso previo a las movilizaciones”, dijo el Movilh, junto con instar a las personas  “a calificar como homofóbicos a discursos que claramente lo son”.

 

El Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) reaccionó  al fallo de la Corte Suprema que rechazó un recurso de protección contra tres dirigentes de la UDI, señalando que el máximo poder judicial es “un verdadero dique para los derechos humanos y la no discriminación , cuya postura sobre las minorías sexuales es la misma que la de la década de los 90”.

“Este lamentable, pero esperable fallo de la Corte Suprema es un nuevo argumento a favor de las demandas que se han emprendido contra el Estado Chile por discriminación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), pues refleja que el Poder Judicial no tiene conocimiento, sensibilidad, ni aplica justicia cuando aborda derechos de sectores desaventajados o de los denominados temas emergentes”, dijo el Movilh.

El Movimiento apuntó que con el fallo de la Corte Suprema “ha quedado en evidencia que el Estado no es capaz de hacer frente a los discursos de odio y promotores de la violencia hacia un determinado sector social sólo por su orientación sexual o identidad de género. Lo que queda entonces contra los responsables de estas acciones y contra quienes los validan es la movilización social”.

“Aquí el tema no era estar a favor o en contra de la adopción homoparental, donde puede haber diversidad de opiniones. Aquí el problema era que en el marco de estos debates los senadores Jacqueline Van Rysselberghe, Víctor Pérez Varela y  la ex diputada María Angélica Cristi calificaron a las familias homoparentales de aberrantes, peligrosas y hasta de inestables o violentas, citándose estudios que carecen de todo rigor científico  y que han sido públicamente rechazados por todos y cada uno de los organismos internacionales de prestigio en estos temas”, dijo el Movilh.

“Para la Corte Suprema estas ofensas y humillaciones gratuitas son parte de la libertad expresión. Este criterio incita a que el derecho a la libertad de expresión se ejerza con violencia y sin respeto a la diversidad social, lo que será una vergüenza para las futuras generaciones que reemplacen a estos jueces  que están ideologizados al ser  guardianes históricos de una moral ultraconservadora y homofóbica”, indicó el Movilh.

El organismo recordó que “desde el 2002 a la fecha la Corte Suprema ha sido identificada en seis ocasiones como la institución más homofóbica del país. Todos los casos sobre diversidad sexual que han llegado a sus manos han sido rechazados, y aunque ya en dos el tiempo demostró que se equivocaron, aún no piden perdón o reconocen su error, lo que demuestra una homofobia institucionalizada”.

“Pese a este triste y conocida realidad en un Estado de Derecho lo que corresponde es usar los canales institucionales y presionar y presionar hasta correr el dique,  en vez de ser un mero espectador de los abusos. El peso de la evidencia, como lo son estos mismos fallos injustos, terminarán tarde o temprano por ser hacer su trabajo. La historia de los grupos desaventajados así ha sido en todos los tribunales del mundo y estamos consciente de ello”, indicó el Movilh.

El organismo llamó además “a la sociedad en general a  ser crítica, a empatizar y a colaborar con los derechos humanos, no temiendo a llamar discriminación y homofobia a lo que es. Que un grupo de senadores digan que las familias homoparentales son peligrosas, inestables, violentas o aberrantes no es una “supuesta” homofobia. Simplemente es homofobia, a igual que sería una clara discriminación decir semejantes discursos de odio contra parejas de raza negra, inmigrantes o autóctonas”.

Por último le indicamos a aquellos  “reducidos sectores que se dicen progresistas, pero que rechazan llevar la lucha contra los discursos discriminatorios al campo judicial, que esperamos, en consecuencia y por lógica, no verlos en el Congreso Nacional , ni en ninguna parte luchando por una ley que sancione la incitación al odio o por enmiendas a la Ley Zamudio en tal sentido”.

 

Historial homofóbico de la Corte

Pese a existir una condena internacional el Estado, la Corte Suprema aún no reconoce que discriminó a la jueza Karen Atala al despojarla el 2004 de sus tres hijas sólo por su orientación sexual.

La Corte tampoco ha admitido que se equivocó al negar un ministro en visita para investigar el incendio de la discoteca gay Divine en 1993, cuando perdieron la vida 16 personas, aún cuando un fallo posterior de un tribunal concluyó el 2009 que de haberse adoptado medidas como estas habría existido justicia para las víctimas.

La Corte Suprema  impidió además el 2008 a una profesora, Sandra Pavez, hacer clases sólo por ser lesbiana, caso que está siendo analizado por la CIHD y que todo indica será ganado, e impidió en otro fallo del 2009 a un mujer transexual, Claudia Espinoza, vender ropa en la calle vestida acorde a su identidad de  género.

Además la Corte Suprema rechazó el 2012 un recurso a favor de tres parejas gays a las que se le negó el derecho al matrimonio, hecho también analizado por la CIHD, mientras que el 2003 y el 2004 al analizar el caso del entonces juez Daniel Calvo (quien había visitado un sauna gay) concluyó que los magistrados homosexuales sólo podían ejercer su cargo si vivían en la “clandestinidad” su homosexualidad”.

 

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