Venezuela y la universidalidad de los derechos humanos
Compartir
Reflexión del Movilh tras la captura del dictador Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en territorio venezolano.
“Lo ocurrido en Venezuela, tras la captura del dictador Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos el anterior sábado, abre un gran y complejo debate.
En derechos humanos y en el sistema internacional existen dos principios fundamentales: la democracia y la no intervención extranjera. Ambos son necesarios. El problema aparece cuando entran en tensión.
Frente a lo ocurrido en Venezuela, algunas personas y gobiernos han apoyado la intervención, creyendo que, de manera directa o indirecta, ayudaría a recuperar la democracia. Otros la rechazan, porque consideran que toda intervención extranjera es inaceptable, en especial si es de carácter militar y tiene pretensiones económicas, como ocurre en el caso de Estados de Estados.
Lo llamativo es que en los gobiernos de América, esta discusión suele ordenarse así: los gobiernos de izquierda rechazan la intervención; los gobiernos de derecha la respaldan.
Entonces cabe preguntarse: ¿estamos discutiendo desde los principios, desde la universalidad de los derechos humanos o desde las ideologías?
Los derechos humanos son universales. No pueden depender de si un gobierno es de izquierda o de derecha. Cuando se transforman en una bandera ideológica, quienes más pierden son siempre las personas más vulnerables.
Esto también ha afectado históricamente a las personas LGBTIQ+. Con frecuencia, sectores anti-derechos dicen que nuestras demandas “son de izquierda”. Cuando eso ocurre, los derechos dejan de verse como derechos humanos y pasan a ser parte de una pelea política entre partidos o ideologías.
La crisis venezolana no es solo un conflicto ideológico. Es una crisis humanitaria, ética y de derechos humanos que afecta a millones de personas, incluidas las personas LGBTIQ+, que históricamente han vivido persecución y exclusión, en especial bajo la Dictadura de Maduro.
La experiencia muestra algo clave: ningún sector político garantiza por sí solo los derechos humanos. Entre todos los sectores deben garantizarlos.
Por eso, más que atrincherarnos en posiciones ideológicas, el desafío es cómo defender la democracia, la no intervención extranjera y los derechos humanos al mismo tiempo, sin olvidar que estos no pertenecen a ningún sector político, sino a todas las personas.
Enviamos nuestra especial solidaridad a las personas LGBTIQ+ de Venezuela ante el escenario de alta incertidumbre política y social que atraviesa el país. Fuerza.
Movilh”








