Evangélicos atacan a activistas de la diversidad sexual en frontis del Centro de Justicia

evan

Sólo por presentar una acción legal contra una fanático homofóbico, cuyo juicio quedó fijado para el 29 de septiembre. Los evangélicos agredieron personas frente a sus propios hijos, de no más de cinco años

 

Unos 100 evangélicos llegaron el viernes hasta el Centro de Justicia para increpar y agredir a activistas del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) a propósito de la querella presentada por el activista Rolando Jiménez contra el fanático Javier Soto.

Los primeros incidentes se originaron a eso de las 14:00 horas cuando el abogado del Movilh, Jaime Silva, llegó hasta el Centro de Justicia, siendo al instante acorralado por unos 10 evangélicos que intentaron impedirle el paso, en medio de gritos como “pervertido” “hijo del demonio”.

Minutos después llegó al lugar Jiménez, frente al cual unos 100 evangélicos desplegaron carteles, megáfonos, micrófonos y biblias en medio de gritos como “sucio”, “asqueroso”, “lacra”, “abusador de niños”, “sodomita”, “enfermo”, “fuera de Chile” , “cárcel para Jiménez” y “Nicolás tiene papá y mamá”.

Luego de la audiencia de preparación contra Soto, donde el séptimo Juzgado de Garantía fijó el juicio para el 29 de septiembre, la violencia de los evangélicos se agudizó.

En efecto, al abandonar el Centro de Justicia “una primera fila de diez evangélicos comenzó a ponernos la Biblia sobre el rostro, tratando de impedir nuestro avance. Luego se sumaron en una segunda fila otros diez evangélicos con carteles de uno y dos metros. Al sumarse otros diez fundamentalistas, una docena de carabineros debió intervenir para que no nos agredieran”, relató el presidente del Movilh, Ramón Gómez

Añadió que “esta violenta persecución duró varias cuadras. Pese a que Carabineros nos custodió, los evangélicos lograron agredirnos. A Jiménez le rompieron una camisa y lo rasguñaron. A otro activista, Gonzalo Velásquez, le lanzaron agua y a una de nuestras voluntarias, Carla Oviedo, la empujaron, rompiendo un parlante que habíamos usado temprano para homenajear a Daniel Zamudio. Se trata de una violencia extrema que condenamos con fuerza”.

“Lo sucedido hoy es alarmante, pues se trata de una odiosidad sin límites que queda graficada cuando vemos que estas personas van acompañadas a estos actos de odio por sus hijos de no más de cinco o seis años. Se trata de escenas tan violentas como tristes”, dijo Gómez.

El Movilh puntualizó que “no cesaremos en nuestro intento porque Soto sea sancionado legalmente por estos actos de violencia y porque el Estado se haga cargo de estos hechos, condenándolos y aprobando una ley que sancione la incitación al odio. No retrocederemos un paso en nuestros derechos. Los que deberán replegarse son los promotores de la violencia”.

 

Galería

Chilevisión

El Periodista

Publimetro

Publimetro II