Demandan al Congreso Nacional que respete el Estado laico en el debate legislativo

Las iglesias y grupos ultra-religiosos se expresaron hoy una vez más con cruda violencia y discriminación en la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia y del Senado, en el marco de un debate sobre el Acuerdo de Vida en Pareja. El Movilh instó a los parlamentarios a legislar con pleno respeto al Estado laico.

El Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) expresó hoy en el Congreso Nacional y en carta dirigida a todos los parlamentarios su máximo malestar porque se esté permitiendo la injerencia de las iglesias en los debates legislativos, en especial en la discusión sobre Acuerdo de Vida en Pareja (AVP), el cual ha sido rechazado por grupos religiosos con un lenguaje  violento que denigra  a la diversidad sexual.

En efecto, y como  es de público conocimiento,  a la sesiones  del Congreso Nacional han sido invitados a exponer el obispo de San Bernardo, Juan Ignacio González Errázuriz,  el Pastor Gobernante de la Catedral Evangélica de Chile, obispo Eduardo Durán Castro; el Presidente Ejecutivo de la Unión de Iglesias Evangélicas de Chile (UNIECH), obispo Hédito Espinoza Urrea; el Presidente de la Mesa Ampliada Unión Nacional Evangélica UNE-CHILE, Emiliano Soto Valenzuela, y el Representante Protocolar de la Iglesia Evangélica ante el Supremo Gobierno, obispo Jorge Muñoz Carvajal. Sus voces han sido amplificadas por grupos ultra-religiosos como Acción Familia, la Red por la Vida y la Familia,   Idea País y la Fundación Jaime Guzmán.

En la sesión de hoy, los sectores religiosos acusaron,en función de sus propias interpretaciones de la Biblia, que el AVP afecta los intereses de los niños e indicaron que las agrupaciones de la diversidad sexual buscan el quiebre cultural y son contrarias a la paz social, además de asociar las demandas de este sector social con el adulterio, la codicia, el abuso de menores y la xenofobia.

A la par proyectaron violentas y descontextualizadas imágenes, entre esas el atentado contra las Torres Gemelas, vinculando a las fotografías  directa o indirectamente a la lucha por la igualdad emprendida por lesbianas, gays, bisexuales y transexuales.

Sobre la materia, el Movilh sostuco que la Iglesia bien puede opinar en espacios distintos a los que buscan diseñar políticas públicas y legislación pero  no usar el  “seno mismo del Congreso Nacional para emitir juicios denigrantes y discriminatorias en razón de la identidad de género o la orientación sexual de las personas y, más lamentable aún, que se considere  estos argumentos cargados de odio como insumo para la elaboración de las leyes, toda vez que se dan en el marco del debate de una norma”, señaló el Movilh.

En la sesión de la Comisión y en carta dirigida a los parlamentarios el Movilh añadió que “los instamos a internalizar que el respeto al Estado laico es responsabilidad y deber de cada chileno y chilena, en especial de sus autoridades, y por tanto cada señal que apunte a lo contrario violenta el principio de la laicidad. La responsabilidad de que las iglesias logren violentar en el Estado laico es, al final de cuentas, de las autoridades que permiten y posibilitan ello”.

Añadió que “además estas iglesias que se invitan al Congreso Nacional son las mismas que defienden y promueven que las minorías sexuales, o las expresiones de afecto o amor de este sector social, son anti-naturales, inmorales, peligrosas, contrarias a la civilidad  y atentatorias contra la familia, apreciaciones que ofenden y dañan la dignidad de las personas con una orientación sexual o identidad de género diversa. Resulta entonces, doblemente reprochable que se considere la voz de quienes discriminan y humillan para la elaboración de proyectos de ley que buscan justamente lo contrario: contribuir a erradicar las exclusiones”.

El Movilh acusó que “explícitamente una parte de la Cámara de Diputados y el Senado ha promovido la opinión dogmática al interior de un espacio republicano -como es el Congreso Nacional- invitando ahora y  en el pasado en su presunta calidad de “partes interesadas” a las iglesias”

Redondeó que “convocar a las sesiones del Congreso Nacional a entidades cuyo ámbito de acción no es de naturaleza civil, sino religioso, es una señal grave. Aún cuando las comisiones tengan la facultad de convocar a quienes estimen, no creemos propio de un Estado laico, republicano y escindido de la Iglesia hace casi 90 años recibir pareceres de instituciones que sólo aportan una visión confesional a realidades que no son propias de la fe”.

El Movilh explicó que “podrá argumentarse que se trata de temas valóricos y que en cuanto tales las iglesias tienen algo que decir al respecto. Esto es una falacia. Desde mediados del siglo XX, los estándares internacionales de derechos humanos vienen obligando a los Estados a  garantizar el cumplimiento de los derechos humanos de primera, segunda y tercera generación. Si se reconoce que los derechos humanos representan una ética universal, consensuada; y que la moral religiosa es una presunta “verdad revelada” con miles de interpretaciones y ajena a  la racionalidad del Estado, entonces no puede permitirse la irrupción de dogmas particulares en las discusiones que tiendan a la promoción de derechos ajenos a los vicios de la religión”.

“Recordamos a nuestros representantes que el Estado tiene que velar por el bien común de quienes lo componen utilizando la racionalidad propia de un país laico, aconfesional y realmente democrático. Mientras se sigan considerando como válidas las opiniones de instituciones ajenas a la razón democrática, poco y nada se avanzará en los compromisos adquiridos por el Estado con sus ciudadanos y con los tratados internacionales de derechos humanos suscritos con fanfarrias”, redondeó el Movilh.

El Movilh anunció, por último, que “nuestra lucha por el AVP, irá siempre de la mano de la lucha por un Estado laico. Durante años hemos soportado, tanto cuando se tramitó la despenalización de la sodomía como la Ley Zamudio, que frente a nuestros ojos el Congreso Nacional se transformara en un escenario de discursos de odio hacia las minorías sexuales. Ya no lo toleraremos más”.

En la sesión de hoy también expusieron sus puntos de vistas sobre el AVP la Corporación Humanas y la Fundación  Iguales. Esta última instancia valoró que las iglesias expresen en el Congreso Nacional sus aportes a la legislación, aunque reparó que no fueron avisados de que habría una discusión de tipo teológica.

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