{"id":775,"date":"2003-06-01T11:30:48","date_gmt":"2003-06-01T14:30:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.movilh.cl\/opusgay\/?p=775"},"modified":"2025-08-14T16:43:37","modified_gmt":"2025-08-14T19:43:37","slug":"sida-religion-y-homosexualidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.movilh.cl\/opusgay\/sida-religion-y-homosexualidad\/","title":{"rendered":"SIDA, RELIGION Y HOMOSEXUALIDAD"},"content":{"rendered":"<p>Discurso expuesto en la Iglesia de San Francisco en mayo pasado, en el marco de una ceremonia ecum\u00e9nica que record\u00f3 a las personas que han fallecido por el VIH\/SIDA.<!--more--><\/p>\n<p class=\"NormalP\"><em><strong>*Por Juan Cornejo E.<\/strong><\/em><\/p>\n<p class=\"NormalP\"><strong><em>1 de junio, 2003 (OpusGay).-<\/em><\/strong>\u00a0Al recordar a nuestros familiares, amigos, conocidos y parejas que han fallecido a consecuencia del VIH\/SIDA, la comunidad cristiana ecum\u00e9nica gay &#8211; l\u00e9sbica (CEGAL) quiere compartir algunas reflexiones.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">En primer lugar queremos destacar que esta ceremonia cobra sentido no s\u00f3lo por el recuerdo de todos aquellos que en todo el mundo han muerto a consecuencia del VIH\/SIDA, sino especialmente porque celebramos tambi\u00e9n la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or, es decir, el triunfo de Jes\u00fas sobre la muerte. Triunfo que es tambi\u00e9n nuestro triunfo y nuestra esperanza.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">La muerte, el sin sentido, ya no tienen la \u00faltima palabra. La muerte ya no es el fin sino el paso a la vida eterna. En este sentido, los que ya han partido, y que recordamos en esta noche, simplemente nos han antecedido en aquello que todos alg\u00fan d\u00eda esperamos compartir.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">Considerando que la resurrecci\u00f3n como todas las realidades escatol\u00f3gicas se hace ya presente desde ahora en nuestra realidad inmediata, quisi\u00e9ramos destacar otro motivo de alegr\u00eda y esperanza, que nos hacen creer que una tierra y un cielo nuevo han de venir.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">Es la solidaridad que ha despertado, tanto en creyentes como en no creyentes, las devastadoras consecuencias de la enfermedad. No son pocas las organizaciones que en nuestro pa\u00eds se ocupan de prevenir, acompa\u00f1ar y asistir a aquellas personas que viven con el VIH\/SIDA. Entre todas estas, queremos destacar, de modo especial, a aquellas que se ocupan del cuidado de los ni\u00f1os que viven con el VIH\/SIDA, porque visibilizan la apuesta por la vida y la esperanza de que es posible vencer la enfermedad.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">Sin lugar a dudas toda esa solidaridad es ya anticipo del Reino de Dios que vendr\u00e1, pues, m\u00e1s all\u00e1 de dolor que suscita el VIH\/SIDA; tanto en aquellos a quienes afecta, cuanto en sus familiares, amigos o parejas; hemos de recordar que Dios siempre saca un bien de aquello que en alg\u00fan momento consideramos un mal.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">Dicho en otros t\u00e9rminos, tanta solidaridad, que es ya signo visible de la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or, no ser\u00eda posible si Dios no nos hubiese permitido captar el significado m\u00e1s profundo de esta enfermedad que a simple vista nos parece catastr\u00f3fica, pero que desde la \u00f3ptica de Dios es la oportunidad (&#8230;) de reencontrarse con el Se\u00f1or de la vida a trav\u00e9s de la resignificaci\u00f3n de sus propias vidas..<\/p>\n<p class=\"NormalP\">Quisi\u00e9ramos se\u00f1alar que no hay resurrecci\u00f3n sin cruz. Ella de alg\u00fan modo representa el dolor, la frustraci\u00f3n y la muerte a la que a\u00fan estamos sometidos. No obstante, ella tambi\u00e9n representa el triunfo sobre ese mismo dolor, frustraci\u00f3n y muerte. Es decir, estas realidades humanas, aparentemente conclusivas y definitivas, no son m\u00e1s que la antesala de aquello que si es definitivo, cual es el triunfo de Jes\u00fas sobre la muerte, y en ese triunfo nuestra propia esperanza de resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">De all\u00ed que la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or sea luz en medio de un mundo en que predomina la apat\u00eda, la indiferencia y la desesperanza; pero tambi\u00e9n fuerza para seguir luchando y creyendo que otro mundo es posible. Mundo en el que la solidaridad, la justicia, la paz, la justicia social y el respeto a las diferencias son la t\u00f3nica. Mundo que es al mismo tiempo esperanza y desaf\u00edo de construcci\u00f3n, no s\u00f3lo de los creyentes, sino de todos los hombres y mujeres de buena voluntad.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">En el recuerdo que hacemos de aquellos que ya han partido no podemos dejar de mencionar que ellos no fueron s\u00f3lo personas que vivieron con el VIH\/SIDA, como si eso hubiese sido su \u00fanica identidad, sino tambi\u00e9n personas que creyeron, sufrieron, lucharon, amaron, se ilusionaron&amp; Personas que en toda la grandeza y limitaciones de su humanidad supieron de la belleza y miserias de la vida. Es por eso que en esta noche queremos recordarlos en su integridad de personas, sin restricciones de ninguna especie.<\/p>\n<h2 class=\"NormalH2\">&#8220;INCOMPRENSION DE LAS IGLESIAS&#8221;<\/h2>\n<p class=\"NormalP\">Considerando que la mayor\u00eda de quienes recordamos en esta noche fueron homosexuales no podemos dejar de hacer menci\u00f3n de la discriminaci\u00f3n social y familiar de que muchos fueron v\u00edctima, tanto por ser personas que vivieron con el VIH\/SIDA cuanto por su homosexualidad. Discriminaci\u00f3n que a\u00fan sufren muchos y muchas por el s\u00f3lo hecho de tener una orientaci\u00f3n sexual distinta a la de la mayor\u00eda. Discriminaci\u00f3n que deber\u00eda escandalizar nuestras conciencias e inspirarnos en la promoci\u00f3n de una sociedad m\u00e1s tolerante y respetuosa de las diferencias; en una palabra una sociedad m\u00e1s humana, y porque no decirlo una sociedad aut\u00e9nticamente cristiana.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">En la denuncia de la discriminaci\u00f3n no podemos dejar de mencionar la incomprensi\u00f3n de las propias iglesias cristianas y de otras denominaciones religiosas no cristianas. No faltaron aquellos predicadores de la intolerancia que vieron en estas personas no al Cristo sufriente, sino a pecadores que estaban sufriendo en sus cuerpos las consecuencias de su desviaci\u00f3n y perversi\u00f3n. Para \u00e9stos la llamada &#8220;peste rosa&#8221; no era m\u00e1s que el justo castigo de Dios a tanta permisividad.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">A todos estos maestros de la intolerancia les queremos recordar que su actitud lejos de responder al esp\u00edritu evang\u00e9lico reproduce id\u00e9nticamente aquella actitud que tan vehementemente denunci\u00f3 Jes\u00fas, cual era la idea de que quien padece una enfermedad la padec\u00eda en raz\u00f3n de sus pecados personales o de sus antepasados.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">Es m\u00e1s, Jes\u00fas no se conform\u00f3 con denunciar este farise\u00edsmo tan difundido en el contexto religioso de su tiempo, sino que \u00e9l mismo asumi\u00f3, con su muerte de cruz, el sufrimiento, la deshonra y la humillaci\u00f3n de todos los excluidos de la historia, de modo de reivindicar al inocente, al justo y a los &#8220;chivos expiatorios&#8221; que genera la sociedad y la cultura de un momento determinado de la historia.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">De all\u00ed, que motivados en esta certeza sostengamos con firmeza que el VIH\/SIDA no es un castigo de Dios, sino muy por el contrario, la oportunidad de hacer presente, ya desde ahora, en medio de este mundo los valores del Reino de Dios a trav\u00e9s de la solidaridad hacia quienes viven con el VIH\/SIDA. Es por ello que todas estas personas solidarias a lo largo de todo el mundo pueden ser llamadas en propiedad hombres y mujeres de Dios, signos visibles de su amor por la humanidad.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">No podemos dejar de denunciar tambi\u00e9n la homofobia instalada en el seno de nuestra sociedad y tambi\u00e9n de muchas de nuestras iglesias y denominaciones religiosas no cristianas. No son pocos los y las j\u00f3venes que han sido expulsados de sus comunidades religiosas por el simple hecho de tener una orientaci\u00f3n distinta a la de la mayor\u00eda. De hecho, muchas de las personas que recordamos esta noche fueron objeto de esta violencia religiosa.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">No deja de ser curioso, igualmente, que todos los reg\u00edmenes sociopol\u00edticos autoritarios hayan perseguido y llegado inclusive al exterminio f\u00edsico de homosexuales. No podemos dejar de mencionar los tristemente celebres campos de concentraci\u00f3n nazi y stalinistas, donde muchos m\u00e1rtires homosexuales fueron masacrados.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">Nuestro pa\u00eds, infelizmente, durante las primeras d\u00e9cadas del siglo XX tampoco estuvo ajeno de tales pr\u00e1cticas criminales. En todos estos casos, el amor entre personas del mismo sexo, ese &#8220;amor que no osa decir su nombre&#8221;, parafraseando a Oscar Wilde, parece haber sido el elemento gatillante de tanto desvar\u00edo. Pereciera que el amor homosexual resulta siempre sedicioso, y no pod\u00eda ser de otro modo, ya que este amor, como cualquier otro amor gratuito y descentrado de s\u00ed mismo, es siempre expresi\u00f3n del amor de Dios.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">Es en raz\u00f3n de lo anterior e inspirados en nuestras convicciones religiosas y apremios de conciencia, que sotenemos con firmeza que ni la homosexualidad es pecado, como pretenden muchos &#8220;religiosos&#8221;, apoyados en una interpretaci\u00f3n sesgada y tendenciosa de la Biblia; ni los homosexuales son pecadores en raz\u00f3n de su orientaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">Dios no hace distinci\u00f3n de personas. No distingue entre homosexuales y heterosexuales; como tampoco lo hac\u00eda, como afirma el ap\u00f3stol Pablo entre esclavos y libres, entre hombres y mujeres. Todos estamos llamados a la santidad. Y es esa interpelaci\u00f3n la que debe orientar nuestras vidas y no nuestra orientaci\u00f3n sexual, pues, no es la homosexualidad o heterosexualidad la que nos exime o impone el cumplimiento de ciertos principios \u00e9ticos y morales, sino nuestra condici\u00f3n de hijos e hijas de Dios.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">De all\u00ed, que toda y cualquier pr\u00e1ctica religiosa o terap\u00e9utica tendiente a &#8220;sanar&#8221; o &#8220;convertir&#8221; homosexuales en heterosexuales, no s\u00f3lo resulte atentatoria a la dignidad de la persona humana, sino tambi\u00e9n improcedente desde el punto de vista profesional y pecaminosa desde el punto de vista religioso. No es la homosexualidad lo que es pecado, sino la homofobia instalada en nuestra sociedad, instituciones y a\u00fan en nosotros mismos.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">De all\u00ed, que la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or, de la cual nos alegr\u00e1bamos al inicio de esta reflexi\u00f3n, represente tambi\u00e9n el triunfo de la tolerancia y el respeto a la diferencia sobre la homofobia; de la gratuidad sobre el ego\u00edsmo.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">Finalmente, vaya nuestro \u00faltimo pensamiento hacia todos esos hermanos y hermanas nuestros que ya partieron a la casa del Padre\/Madre. Les queremos decir que sus muertes no han sido en vano, ellas son para nosotros semillas de resurrecci\u00f3n y liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">* Presidente Comunidad Cristiana Ecum\u00e9nica Gay &#8211; L\u00e9sbica (Cegal)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Discurso expuesto en la Iglesia de San Francisco en mayo pasado, en el marco de una ceremonia ecum\u00e9nica que record\u00f3 a las personas que han fallecido por el VIH\/SIDA.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-775","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.movilh.cl\/opusgay\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/775","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.movilh.cl\/opusgay\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.movilh.cl\/opusgay\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.movilh.cl\/opusgay\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.movilh.cl\/opusgay\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=775"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.movilh.cl\/opusgay\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/775\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4090,"href":"https:\/\/www.movilh.cl\/opusgay\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/775\/revisions\/4090"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.movilh.cl\/opusgay\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=775"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.movilh.cl\/opusgay\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=775"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.movilh.cl\/opusgay\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=775"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}