{"id":486,"date":"2003-02-16T11:21:10","date_gmt":"2003-02-16T14:21:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.movilh.cl\/opusgay\/?p=486"},"modified":"2025-08-14T16:44:09","modified_gmt":"2025-08-14T19:44:09","slug":"rafael-gumucionudistas-y-mojigatos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.movilh.cl\/opusgay\/rafael-gumucionudistas-y-mojigatos\/","title":{"rendered":"Rafael Gumucio:&#8221;Nudistas y mojigatos&#8221;"},"content":{"rendered":"<p><!--more--><\/p>\n<p class=\"NormalP\"><strong>*Por Rafael Gumucio<\/strong><\/p>\n<p class=\"NormalP\"><strong>16 de febrero, 2003.-<\/strong>El h\u00e1bito no hace al monje, pero la falta de h\u00e1bito tampoco transforma a alguien en liberal autom\u00e1ticamente. Los nudistas acaban de rechazar la presencia de parejas gays en su para\u00edso naturista playero. Alegan que el ejercicio de la desnudez sobre la arena debe ser reservado a las parejas &#8220;normales&#8221;: mam\u00e1, pap\u00e1, ni\u00f1os y un perrito. Uno no pensaba que estos partidarios de la desnudez total fuesen finalmente tan conservadores. Ellos alegan que quieren proteger su pr\u00e1ctica de todo voyerismo sexual. Una ambici\u00f3n imposible, pues ir a la playa, con o sin traje de ba\u00f1o, es abrirse a la seducci\u00f3n de ser mirado y mirar, de conocerse entero de una sola ojeada.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">Las playas son un lugar de libertad y anonimato donde los mirones o los seductores de menores terminan por sentirse aislados y rid\u00edculos. Justamente la victoria del verdadero nudismo es neutralizar con la naturalidad de lo vivo y normal el morbo inicial que produce la desnudez sin complejos. Quienes hayan practicado el naturismo saben que la playa nudista m\u00e1s atrevida de Brasil es diez veces menos &#8220;calentona&#8221; que Re\u00f1aca con sus ni\u00f1as de las monjas revolviendo sus presas ante las c\u00e1maras de Canal 13. El cuerpo desnudo es finalmente algo tan franco, tan fr\u00e1gil, tan normal, tan humano que desarma la mirada m\u00e1s perversa y el moralismo m\u00e1s aceitado.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">La gracia del naturismo es la aceptaci\u00f3n de esa diversidad de pieles, senos ca\u00eddos, genitales encogidos, pelos, celulitis y miradas. El ejercicio de esa desnudez veraniega obliga a aceptar al otro. Y justamente por eso es alarmante que los gays est\u00e9n excluidos. Si yo acepto la desnudez de los extra\u00f1os, tambi\u00e9n debo aceptar sus gustos y opciones sexuales. No le puedo inventar a mis hijos que esos otros no existen, que el cuerpo desnudo no tiene nada que ver con el sexo, que s\u00f3lo hay una sexualidad sana y que las otras se escondan. Suponer que los homosexuales podr\u00edan comportarse de modo m\u00e1s escandaloso, menos decente o respetuoso que los heterosexuales, finalmente demuestra que detr\u00e1s del aura hippie se esconden lo m\u00e1s asentados prejuicios chilensis.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">&#8220;Que hagan su propia playa&#8221;, sugiere uno de los responsable del grupo nudista. Ese razonamiento es el que me parece m\u00e1s cuestionable. Yo creo que ser realmente liberal no es crear ghettos en que cada cual pueda expresarse entre sus pares, sino lugares en que todos seamos iguales y por eso mismo podamos, con pleno derecho y orgullo, mostrar nuestras diferencias. No faltan los gays, las feministas, los ecol\u00f3gicos, los rockeros, que tambi\u00e9n prefieren encerrarse en sus clubes antes de arriesgarse a convivir con otros que exigen reglas de mutuo respeto. De hecho no pocos gays de otras latitudes viajan a Chile porque aqu\u00ed existe este ambiente de descaro clandestino, de sexo en la sombra que en la aburrida civilizaci\u00f3n occidental (donde las parejas del mismo sexo viven tan banalmente como las de sexo contrario) se extingui\u00f3.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">Yo personalmente prefiero esa normalidad aburrida en que cada cual puede ser quien es a la luz del d\u00eda, antes que el ambiente de penumbra y club privado al que los chilenos no hemos acostumbrado.<\/p>\n<p class=\"NormalP\"><strong>*Nota publicada en Las Ultimas noticias<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-486","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.movilh.cl\/opusgay\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/486","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.movilh.cl\/opusgay\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.movilh.cl\/opusgay\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.movilh.cl\/opusgay\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.movilh.cl\/opusgay\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=486"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.movilh.cl\/opusgay\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/486\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4094,"href":"https:\/\/www.movilh.cl\/opusgay\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/486\/revisions\/4094"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.movilh.cl\/opusgay\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=486"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.movilh.cl\/opusgay\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=486"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.movilh.cl\/opusgay\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=486"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}