{"id":1793,"date":"2006-04-30T20:34:26","date_gmt":"2006-04-30T23:34:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.movilh.cl\/opusgay\/?p=1793"},"modified":"2025-08-14T17:04:41","modified_gmt":"2025-08-14T20:04:41","slug":"amor-en-un-estero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.movilh.cl\/opusgay\/amor-en-un-estero\/","title":{"rendered":"AMOR EN UN ESTERO"},"content":{"rendered":"<p>Una de nuestras lectoras envi\u00f3 al Rinc\u00f3n Creativo el crudo relato de una relaci\u00f3n entre dos mujeres. Se cuidan, se aman, se idolatran, pero sufren por un desenlace fatal provocado por el desprecio familiar.<!--more--><\/p>\n<p class=\"NormalP\"><strong>Por Manuela Toro<\/strong><\/p>\n<p class=\"NormalP\">Si no hubiese besado a Gracia la vida no ser\u00eda como lo es hoy, no sentir\u00eda el mar entrando por nuestra ventana, no lo sentir\u00eda mezclarse con el olor de sus hombros y no besar\u00eda esos hombros para sentir esa mezcla m\u00e1s profundamente.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">Suerte que la conoc\u00ed. Fue en un campo muy lejos de aqu\u00ed, ella caminaba por la orilla de un estero, creo que los saltitos de sus pechos infantiles me embaucaron y la segu\u00ed, la segu\u00ed mucho tiempo, muchos d\u00edas y horas caminando en mis sue\u00f1os por sus muslos como por monta\u00f1itas de arena negra buscando una ruta hasta su boca, bajar por su nariz y envolverme en su lengua calida y h\u00fameda, ser tragada y cruzar por su garganta, iniciar la traves\u00eda de llegar a sus entra\u00f1as y vivir entre el placer y la nostalgia&amp;<\/p>\n<p class=\"NormalP\">Gracia querida, no puedes ser tan hermosa, no puedes quitarme el aliento cada vez que te beso, porque me pierdo, me pierdo en tu reino, te hundes en mi pechos y siento que te pertenezco, cuando me envuelves con tu piel morena, y me recorres silenciosa por ese camino hasta mi vientre&amp; quiero m\u00e1s de ti, siempre quiero un poco m\u00e1s, m\u00e1s de tu boca en mi espalda, m\u00e1s de tus pies descalzos en un charco de agua.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">Segu\u00ed tus pasos por la orilla del estero y te encontr\u00e9 amasando el barro con los pies sumergidos en el fango, con los muslos abiertos y las rodillas levantadas como una cima inalcanzable y me lanc\u00e9 al estero y nad\u00e9 hasta tu orilla, me escurr\u00ed como un pececillo para encontrarte, escrib\u00ed algo para ti en el barro, escrib\u00ed una letra mientras la anterior se borraba y tu segu\u00edas mis dedos para entender mis palabras y yo miraba tus ojos para saber si me escuchabas.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">Te am\u00e9, te am\u00e9 desde que \u00e9ramos ni\u00f1as y nad\u00e1bamos desnudas en nuestro estero, flotando en el agua y sumergi\u00e9ndonos en ella, roz\u00e1ndonos como si no quisi\u00e9ramos, mi respiraci\u00f3n se tropezada, el vientre me palpitaba y naufrag\u00e1bamos a orillas perdidas donde \u00e9l nunca nos viera, mientras el sol estuviera arriba tu pod\u00edas ser m\u00eda.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">Gracia, en la luna tu perdici\u00f3n, tu cuerpo tembloroso y tu cara de espanto, habr\u00eda querido salvarte y no ver por las rendijas tu mirada l\u00e1nguida, no ver como mis besos se borraban de tu cuerpo, hubiese querido no verlo entrando en tu cuerpo de ni\u00f1a, saliendo y entrando, y volver a entrar y volver a salir, una y otra vez, hasta que un hilo de sangre recorr\u00eda tu pierna y se desparramaba en tu rodilla.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">Nunca dorm\u00edas ni\u00f1a, ten\u00edamos siempre la esperanza de que el sol vendr\u00eda, te esperaba en la orilla para curar tus heridas, para lavar tu vientre con agua de laurel y besarlo hasta que tu coraz\u00f3n pudiese por fin aliviar su tristeza.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">Tantas veces quisiste morir y tantas veces quise morir contigo&#8230; tomar tu lugar en los brazos de aquel que era tu sangre, languidecer como t\u00fa y sumarme a tu desdicha, ver mi sangre escapar como la tuya y sentir en mi vientre todo el poder de su crueldad.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">Cuando escuch\u00e9 tu voz susurrante diciendo que no volver\u00edas, que tu cuerpo estaba cansado y tu coraz\u00f3n moribundo, que tu vientre hab\u00eda sangrado y que ahora eras una mujer; busque en tus ojos para encontrarlo, para verlo convertido en miedo y locura en tus pupilas, materializ\u00e1ndose en l\u00e1grimas, buscando tu boca silenciosa o muriendo entre mis dedos acariciando tu rostro.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">Lo vi en tus heridas, en tu cabello con su olor en la madrugada, cuando la noche se iba y te abandonabas entre sus s\u00e1banas, tiritando, con los huesos podridos. Eras un mujer, mi madre lo hab\u00eda dicho una noche de fr\u00edo que nos cobijo, ella lo dijo con su voz de ternura y sus ojos ca\u00eddos, nos convertir\u00edamos en mujeres.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">Un invierno crudo terminaba y algo en el horizonte nos dec\u00eda que no quer\u00edamos escapar, una vez m\u00e1s la noche nos encontraba y se hac\u00eda imposible eludirlo, hab\u00edamos estado perdidas seis noches, escabull\u00e9ndonos de su olfato, sintiendo a la distancia el peligro de su furia, sin valor y sin descanso, durmiendo entre las hiervas acurrucadas y sin deseos de hacer el amor.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">As\u00ed nos encontr\u00f3 tu padre, aquel gigante de manos gruesas que conoc\u00ed entre rendijas, un sabor distinto en el aire me alert\u00f3 el sue\u00f1o, apret\u00e9 tu cuerpo entre mis brazos y entreabr\u00ed los ojos descubriendo en la oscuridad que era \u00e9l, sentado en un tronco, echando humo por la nariz, con las botas empolvadas y la mirada imperturbable, perdido entre sus pensamientos, en esa mente podrida donde siempre estabas t\u00fa, abrazando su triste conciencia, enferma y desnuda, castig\u00e1ndolo con tu silencio.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">Pude oler sus arrepentimientos cuando despertaste de un salto como volviendo de una pesadilla, lo miraste con espanto y retrocediste como un animalito asustado acurruc\u00e1ndose entre las hierbas. Ah\u00ed est\u00e1bamos los tres acobardados, paralizados, adoloridos y horrorizados con nuestra verdad, tu respiraci\u00f3n se agitaba y mi coraz\u00f3n desgarraba carne y tejidos de mi pecho, haci\u00e9ndose de recovecos para huir de m\u00ed.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">\u00c9l te miraba sin culpas resignado a su podredumbre, abrazando con sus dedos el pu\u00f1al de las desdichas, de pie justo frente a ti, baj\u00f3 su mirada impune para regresar por donde hab\u00eda llegado, en un caminar lento y avergonzado, sin volver jam\u00e1s la vista atr\u00e1s, hundi\u00e9ndonos en un desconcierto extraordinario de emociones extremas, te vi los ojos despavoridos estallando en mil l\u00e1grimas, levant\u00e1ndote de tu guarida, corriendo como una bestia sobre su presa y con el pu\u00f1al que recorri\u00f3 tus labios enterrando mil veces tus miserias en su cuello, en su espalda, en sus hombros y moribundo le escupiste la cara para terminar tu obra con una pu\u00f1alada firme en su coraz\u00f3n vac\u00edo.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">Cavamos durante toda la madrugada, devastadamente silenciosas, con las manos tullidas de despojar la tierra donde su alma jam\u00e1s descansar\u00eda.<\/p>\n<p class=\"NormalP\">Tus hombros saben como tus pechos saliendo del mar, tu cuerpo ha tomado su aroma, su quietud y hasta su furia, confundo tu voz con sus gemidos nocturnos y tu aliento con su brisa helada, te veo amasando la arena mojada como si fuese barro y creo que vuelves a ser ni\u00f1a, cuando el dolor de dar muerte aun no te hab\u00eda enmudecido y no conoc\u00eda la maravilla de descifrar tus miradas, me rodeas la cintura y te refugias en mi vientre, ansiosa de amarme una vez m\u00e1s, de acurrucarnos desnudas hasta que la noche pase y ya no tengas miedo de tus fantasmas. Los d\u00edas se est\u00e1n llevando tu dolor, te beso la frente y cierro los ojos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de nuestras lectoras envi\u00f3 al Rinc\u00f3n Creativo el crudo relato de una relaci\u00f3n entre dos mujeres. 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