Avance: Congreso Nacional aprueba Ley de Cuidados considerando a las personas LGBTIQ+

La norma reconoce el derecho a cuidar y a ser cuidado, crea el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados e incorpora expresamente a la orientación sexual y la identidad de género como factores relevantes, lo cual fue valorado por el Movilh.

El Congreso Nacional aprobó la ley que “Reconoce el derecho al cuidado y crea el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados” que considera expresamente a la orientación sexual y a la identidad de género entre sus factores relevantes de protección, lo cual fue valorado por el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh)

La norma fue aprobada el martes pasado con 90 votos a favor y 38 abstenciones, mientras que ayer el Senado le dio luz verde en forma unánime, con 42 votos.

La ley se sustenta en diversos principios, entre esos la igualdad ante la ley, la no discriminación y el la interseccionalidad, estableciendo que “se deberán considerar factores tales como la edad, la identidad de género, la orientación sexual, la discapacidad, el origen étnico, la nacionalidad, la condición socioeconómica y el estado de salud, entre otros aspectos, tanto de las personas cuidadoras, como de quienes requieren cuidados

La vocera del Movilh, Javiera Zúñiga, señaló que “la iniciativa es relevante para las personas LGBTIQ+, tanto por su exposición a situaciones de vulnerabilidad, como porque una parte significativa de este grupo ejerce labores de cuidado o requiere de ellas. En ese contexto, la ley establece que la orientación sexual y la identidad de género deben ser consideradas como factores relevantes en las políticas y acciones del Sistema Nacional de Cuidados,  no dejando vacíos al respecto, lo cual es una buena noticia”

La  “Segunda Encuesta Nacional: Diversidad LGBTIQ+ y discriminación en Chile” (Movilh, 2024),  aplicada a 4.492 personas, arrojó que el 16,6% de las diversidades sexuales y de género tiene bajo su cuidado a una o más personas. El 5,4% a su  padre o madre; el 5,3% a sus hijos; el 2,8% a otros familiares; el 2,4% a su pareja; el 1,9% a uno o más hermanos y el 0,5% a amigos o conocidos. Esto en un contexto donde solo el 32,9% declara que su situación económica es buena, el 51,3% regular y el 15,8% mala.

En términos más específicos, la Ley crea un Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados y reconoce, por primera vez en una norma legal, el derecho al cuidado, Este es entendido  como el derecho a cuidar, a ser cuidado y al autocuidado. Su objetivo central es ordenar, coordinar y fortalecer la acción del Estado en materia de cuidados a lo largo del ciclo de vida, superando la actual fragmentación entre programas, ministerios y niveles territoriales.

Las personas que requieren cuidados son, a los ojos de la nueva ley, titulares de derechos. En tal sentido,  garantiza el acceso en condiciones de igualdad a apoyos y cuidados, el derecho a recibir información clara, a participar en las decisiones que las afectan y a ser tratadas con dignidad y sin discriminación. Además, las reconoce como grupo prioritario en situaciones de emergencia y desastre, obliga al Estado a coordinar la oferta existente y establece sistemas de información que reducen la duplicación de trámites y la desprotección derivada de la descoordinación institucional.

Para quienes cuidan, especialmente las personas cuidadoras no remuneradas, la ley reconoce explícitamente el cuidado como trabajo socialmente necesario, otorgándoles derechos propios: acceso  a servicios que reduzcan su carga y horas de cuidado, prioridad en atención de salud mental, acceso a formación y certificación, y protección de su autonomía personal, incluyendo el derecho a negarse a cuidar en situaciones graves.